Me incorporo a la Junta Directiva de la FAPE

La valiente decisión de Pablo Herreros ayuda a fortalecer el prestigio del periodismo. Estas palabras fueron para mí un bálsamo en un momento crucial: los días en que mi vida estaba amenazada con una querella millonaria y veía la opción de ir a la cárcel en el horizonte. Son palabras de Elsa González, que apareció en los medios de comunicación para defenderme, como presidenta que era (y es) de la Federación de Periodistas de España (FAPE), que reúne a las asociaciones de la prensa y colegios profesionales de periodistas. Tengo así la suerte de saber en carne propia qué crucial es que haya organizaciones que defiendan a los periodistas ante ataques injustos, como fue aquello.

Años después, soy yo quien desde hoy tiene el deber de proteger el periodismo, pues la FAPE me ha nombrado miembro de su Junta Directiva -por unanimidad-. Después de 20 años como socio de la Asociación de la Prensa de Madrid (y de la FAPE, por tanto), es para mí un honor hacer dentro de esta institución lo que pueda para pelear por la ética y defender el periodismo y la transparencia, pilares clave para mejorar el mundo.

La FAPE lleva haciendo una gran labor para la sociedad desde 1922, año en que se reunió por primera vez, presidida por el rey Alfonso XIII. Es una organización profesional de periodistas que reúne casi a 70 asociaciones de España que, en conjunto, representan a más de 21.000 periodistas. ¿Qué fines tiene? En pocas palabras, la FAPE defiende y promueve la libertad de información y expresión y la deontología en el periodismo, y protege y defiende a los periodistas. Te harás una idea de sus muchas iniciativas en su página.

¿Y yo…qué he hecho estos años en la defensa del periodismo? Al lado de la importante labor que cientos de compañeros de la FAPE han realizado en nombre de miles de periodistas y para millones de españoles, yo no he hecho nada. Pero sí llevo años mojándome para poner mi grano de arena. Además de lo de la Noria, creé la iniciativa #NoMásCrimenPagadoenTV, a la que se sumaron 130.000 personas y conseguimos que una proposición de ley llegara al Congreso. Defendí aquí a los fotógrafos cuando el Senado prohibió los teleobjetivos para evitar que hicieran fotos como aquella en la que se veía un SMS amenazador de una presunta corrupta.

Doné el 20% de los beneficios de mi libro (El poder es de las personas) precisamente a la Comisión de Ética y Deontología de la FAPE. También denuncié que la Junta de Andalucía pagase al diario Público por publicar propaganda sobre su gestión sin advertir a los lectores de que eran noticias patrocinadas con dinero de todos. Cuando el productor José Luis Moreno demandó a tres periodistas por criticar sus programas, publiqué este post y esta petición en Change.org en la que 46.000 personas exigimos al Presidente de RTVE que tuviera la ética de obligar a su productor a retirar una demanda injusta.

En el plano de la transparencia, he cofinanciado y ayudado a difundir herramientas web como la Wikipedia, Fixmedia (para subsanar errores en noticias), Listabierta.org y QueHacenLosDiputados.net (dos iniciativas a favor de una política más transparente), y documentales como Futuro imperfecto, Dreams Behind the Wall y B, la película sobre los papeles de Bárcenas. También propuse en el blog defender a los denunciantes de corrupción, y esta petición en Change.org recibió el apoyo de 170.000 personas y el de todos los líderes políticos excepto Mariano Rajoy. Gracias a otras muchas personas de la sociedad civil y a algunos políticos, una ley en este sentido va camino de hacerse realidad en esta legislatura.

Dicho todo lo cual, ahora que la FAPE me nombra miembro de su Junta Directiva, en la que hay periodistas de largas y valiosas trayectorias, no me sale presumir sino subrayar que voy a esforzarme en trabajar con corazón en todo lo que se me encargue. Ojalá sepa resolver bien las dudas que seguro me asaltarán como vocal de la FAPE, pues no siempre es lo mismo defender el periodismo que a un medio, ni defender el periodismo que a un periodista que no lo ejerce bien, como por desgracia pasa a veces. En fin…gracias a mis compañeros periodistas por la confianza. Espero estar a la altura ;). Sin periodismo no hay democracia. Nos va la vida en ello.

Pablo Herreros

Pasé 25 años ayudando a grandes marcas en su comunicación. Aprendí algo valioso: la transparencia es una gran oportunidad para tener negocios rentables y sostenibles. Trabajé en comunicación digital, blogs y marketing de influencia, y por el camino me la jugué por defender la ética. Aprendí que nadie es más poderoso que quien tiene principios, y decidí hacer de ello mi camino… Hoy doy formación y conferencias sobre sobre cómo orientarte al cliente gracias a los valores en la era digital. Además acabo de lanzar el mejor curso digital del mercado para que hagas marketing de influencers con éxito. Y soy consultor y mentor: puedo ayudarte a poner la ética como timón de tu empresa para que así conviertas a tus clientes en fans.

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