Actualización del lunes 12 de enero de 2015: La responsable de redes sociales del PSOE, María González Veracruz, me ha contestado en Twitter matizando lo que cuento aquí. Reproduzco el diálogo al final del post.
Me fascina la estulticia de muchos con el tema de comprar influencia en redes sociales. Hoy toca hablar de la del equipo de Pedro Sánchez, que ha metido la pata en un asunto que, lejos de ser una anécdota, dice mucho de su enfoque. ¿La noticia? Alguien ha destapado que el Secretario General del PSOE tiene un curioso equipo de decenas de groupies fantasma que aplauden con las orejas en Twitter todo lo que salga de su sonriente boca.
Conozco algo el tema de la compra de seguidores o de granjas de bots para que alaben a una persona o a una organización (cuentas ficticias fingiendo ser usuarios reales). Llevo mucho tiempo estudiándolo y, de hecho, le dediqué un capítulo de mi libro que además regalé aquí: La estupidez de comprar cuentas o seguidores falsos en la Red. También toqué el tema en el post El misterioso hombre de los 100.000 seguidores.
Además, he leído buenos análisis sobre compra de cuentas falsas. Y este de hoy es el mejor trabajo de investigación que he visto sobre compra de influencia en Twitter por medio de una red de bots (cuentas falsas creadas para ser usadas en manada en pro o en contra de algo). Demoledor. Míralo y verás qué cantidad de pruebas y de evidentísimas coincidencias. No sé quién ha hecho el trabajo de análisis -y puede que hasta sea algún adversario político, aunque lo dudo- pero el resultado es desde el punto de vista técnico incuestionable y limpísimo. No se le puede sacar ni una sola pega porque los datos abruman. Impresiona verlo en detalle; te recomiendo que lo hagas.
El fallo destapado es de los más infantiles y penosos en comunicación digital por lo que supone de intento de aparentar, y más en alguien que lleva desde que se dio a conocer la etiqueta de ‘artefacto electoral’, como decía el maestro Gabilondo en esta genial entrevista que le hizo Pablo Iglesias.
«No puedes evitar que la gente ‘te quiera‘», dirán sus defensores. A cualquiera le pueden comprar unos falsos palmeros digitales sin que uno lo haya encargado y sin que lo sepa, podríamos pensar. Pero no. No cuela con quienes conocemos internet. Cuando manejas la comunicación en redes sociales de un personaje público o una organización, no se te escapa algo así. Y sí, lo puedes evitar de mil formas, más aún si tu representado es un político. A Rajoy también lo pillaron con el carrito del helado en algo similar…
Quienes asesoramos en comunicación online hacemos cada mes informes de influencia, en donde reflejamos cómo ha ido la repercusión de las cuentas digitales que manejamos, quiénes han sido los perfiles que más han compartido nuestros contenidos, quiénes los más críticos, quiénes los ‘embajadores’ más entusiastas… Y aprendemos hasta lo más pequeño en torno a la comunidad que se forma alrededor del personaje público u organización a la que ayudamos a comunicar.
Más de una vez, desde alguna gran empresa a la que asesoramos, he visto cómo decenas de bots retuiteaban una misma noticia de un mismo medio que aludía a esa empresa. Me he metido a ver qué era y ¡bingo! Decenas de cuentas tuiteaban exactamente el mismo texto y el mismo enlace a la misma hora exacta. Canta mucho la automatización de contenidos, pese a que de vez en cuando se intente dotar a esa robotización de humanidad.
Desde septiembre, ese equipito de robotitos tan cariñosos con Pdr Snchz se han afanado en pelotear al líder y en denostar a otros partidos (PP y Podemos, casualmente), al unísono y coincidiendo con cada aparición televisiva del televisivo Pedro (valga la redundancia). Si el equipo del líder del PSOE quisiera, podía haber cortado ese entusiasmo fingido en dos patadas. ¿Cómo? Por ejemplo, bloqueando y reportando a Twitter esas cuentas robotizadas. ¿Qué han hecho en cambio? Como refleja el informe, decenas de cuentas oficiales del PSOE y algunos destacados miembros del equipo, como el diputado José Cepeda, han seguido a las cuentas bot y han interactuado con ellas de forma constante, en un movimiento de complidad que huele a clara alineación con la granja de tuiteritos falsos.
Hay tres preguntas interesantes a la vista de los hechos:
- ¿Quién compra ese ejército de fantasmas para que extienda la palabra de Pedro? Imposible saberlo. Puede ser alguien de su equipo de forma organizada, puede ser un asesor, puede ser un listo de dentro o de fuera con ganas de agradar al jefe…y hasta puede ser alguien de un partido contrario que quiera meter al PSOE en líos (comprando esos palmeros digitales y denunciando sibilinamente el caso unos meses después, por ejemplo). Pero todo apunta a que alguien lo hizo con la intención de apuntalar a Sánchez.
- Y si se han dedicado desde el propio PSOE a pagar por que un equipo de fantasmas online aplauda lo que Pedro Sánchez diga o haga, ¿quién paga esa juerga? Porque semejante servicio estúpido es, además de contraproducente -como se ve- un engaño. Y dos de cada tres euros del presupuesto anual del PSOE son dinero público (o sea, tuyo y mío). Por lo que no parece que sea muy ético gastarlo en idioteces como comprar cuentas que hagan SPAM para loar al líder del partido…
- ¿Tiene algún sentido comprar influencia en la red? Ninguno. En la red, la credibilidad se gana cuando detrás de una cuenta y una alabanza hay una persona real con cierto prestigio, alguien de carne y hueso que de verdad influya en otros. La única ventaja posible de comprar influencia falsa es que si muchas cuentas tuitean sobre un personaje o sobre lo que dice, pueden llegar a generar uno de esos ansiados (y sobrevalorados) trending topics de Twitter (los temas más comentados). El objetivo, aunque se cumpliera, no puede ser más efímero y más cortoplacista…
Aun así, Twitter trabaja para evitar que este tipo de prácticas se den, pero sus esfuerzos son insuficientes. Conozco -y tengo archivados, que sigo pensando cómo darles salida…- decenas de casos de gente que, en otro movimiento penoso, compra seguidores a cascoporro para aparentar ser alguien (pero esa es otra historia).
En mi humilde opinión, lo malo del caso destapado hoy sobre Pedro Sánchez es que es denota que prefieren comunicar que hacer; prefieren spamear en vez de esforzarse por hacer hoy cosas buenas que se viralicen de forma natural; optan por lo efervescente frente a lo sólido. No se dan cuenta de que para recuperar la credibilidad perdida, el PSOE necesita mucho más trabajo a favor de la gente, muchas más acciones y no tantas palabras. Las palabras las tendrá que poner en todo caso la gente que quiera alabar el trabajo realizado. Pero la comunicación que se intuye va más hacia la candidatura y las elecciones que hacia el beneficio para la sociedad. Y así, no conseguirán ni recuperar el crédito perdido ni ganar votos.
Si la mentira tiene las patas muy cortas, en la red las tiene minúsculas y transparentes como el cristal. En resumen, el episodio de los bots pillados con el carrito del helado es otro elemento que apunta a eso que decía Iñaki Gabilondo sobre Pedro Sánchez: «si solo le preparan como artefacto electoral, no servirá ni como artefacto electoral«. Un candidato de pizarra para ganar, un nuevo Zapatero. Yo no lo había visto mucho hasta ahora y el otro día me empapucé completo el programa de Planeta Calleja que protagonizó, muy entretenido, por cierto. Y tengo que confesar, para ser sincero, que Pedro Sánchez me sorprendió: es mucho más alto, más simpático y más guapo de lo que decían.
Actualización del lunes 12 de enero de 2015: La responsable de redes sociales del PSOE, María González Veracruz, me ha contestado en Twitter matizando lo que opinaba yo en el post. Reproduzco aquí el diálogo que hemos mantenido:
@PabloHerreros hola Pablo,acabo de leerte y efectivamente tienes toda la razón,es tan estúpida la idea q nada tiene q ver con su equipo(1/2)
— M González Veracruz (@mariagv) enero 12, 2015
@PabloHerreros soy la responsable de redes @psoe,nunca hemos usado bots.A diferencia de lo q dices denunciamos los perfiles a tuiter (2/2)
— M González Veracruz (@mariagv) enero 12, 2015
@mariagv @PSOE Hola, María. Gracias por dar la cara ;). ¿Denunciasteis los perfiles y en 4 meses no los borraron? No suelen tardar tanto
— Pablo Herreros (@PabloHerreros) enero 12, 2015
@PabloHerreros @PSOE de nada, es un defecto poco común XD. Hace 4 meses denunciamos el incremento masivo de seguidores..la semana pasada..
— M González Veracruz (@mariagv) enero 12, 2015
@PabloHerreros @PSOE la semana pasada,en cuanto lo supimos, lo de los bots. Son cosas distintas.
— M González Veracruz (@mariagv) enero 12, 2015
@mariagv Todos los datos me llevan a mantener la creencia d que alguien (tengo mi favorito pero no lo diré) contrató eso de forma consciente
— Pablo Herreros (@PabloHerreros) enero 12, 2015
@mariagv Me da en la nariz que os pasó lo de que en política hay adversarios, enemigos…y compañeros de partido ;). Uno en concreto. Saludos!
— Pablo Herreros (@PabloHerreros) enero 12, 2015
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Hola Pablo, estoy contigo en que el análisis que se ha hecho de esta granja es fantástico, de lo mejor que he visto, así como tus impresiones y consejos sobre el caso concreto.
Yo además apuntaría algo más: el efecto que este tipo de maniobras fraudulentas provocan en la percepción del medio digital social, mostrando sus debilidades, pues lo gordo de esto es que el efecto que consiguieron fue real, modificaron al alza decenas de índices de reputación del candidato, y desvirtúan la capacidad y poder real de los medios sociales, convirtiéndolos en meros campos de juego digital matemáticos donde no importan lo social – las personas – sino los cálculos de impacto y notoriedad inmediata.Lo pervierten todo, y denostan el buen y serio trabajo de los profesionales que tratamos de dignificar y profesionalizar la comunicación digital.
Un abrazo
Hola, Fernando! Sí, coincido en casi todo contigo pero no creo que sea tanta la influencia real como la matemática, esa que solo sirve de cara a la galería. Obviamente se lleva titulares: «Fulano, el candidato más seguido»; «Mengano, el más retuiteado». Pero a la hora de la verdad, la poca incidencia positiva que pueda dejar ese poso de números falsos es batida por el aluvión de impactos negativos asociados al hecho de haber engañado y haber comprado falsa influencia. En otras palabras: la influencia real aplasta a la impostada. No pueden conseguir que personajes con 100.000 seguidores y mucha credibilidad les hagan un retuit, cosa que sí consiguen de forma natural otros. Y eso es lo que de verdad aporta valor: que alguien creído y apreciado en la Red sea portador de tu mensaje. Lo demás, como bien sabes tú, son zarandajas 😉
Pablo, como siempre muy acertado en tus apreciaciones,pero desgraciadamente son muchos los que lo usan esa forma de darse a conocer
Hasta creo que muchas de las veces las meteduras de pata que hacen,las hacen para que la gente hable de ello,y de alguna forma influenciar en la opinión del pueblo.
Creo que tanto lo positivo, como lo negativo el fin es el mismo, el caso es que se hable de ellos.
Pablo, todo indica a que es una red privada montada por José Cepeda, del PSM, para autopromoción y hacer favores a otros en la red. No es la primera vez que pillan a Cepeda haciendo trampas y chapuzas.
El equipo de redes del PSOE no tiene nada que ver con esa clase de prácticas, entre otras cosas, porque les tocó sufrirlas. Especialmente a las botnets de Alejandro de Pedro.
Coincido con tus impresiones, Carlos, pero no quise concluir eso sin pruebas. Y sí, recuerdo lo de las botnets de Alejandro de Pedro. Se me olvidó citarlo en el post. Aquí queda reflejado. Si encuentras un buen enlace que resuma aquello -no lo encuentro- ponlo para recocijo de los lectores, please. Muchas gracias 😉
Este enlace de la Paella Rusa es antiguo, pero resume muy bien la clase de prácticas que ofrecía EICO
http://www.lapaginadefinitiva.com/weblogs/paellarusa/2011/03/27/los-agujeros-negros-del-pp-en-internet/894
Estamos hablando del viejo oficio de las apariencias que empasta muy bien con un crítico estado de estupidez generalizado. Y digo esto, porque en lugar de instrumentar las redes a nuestro favor para propiciar una mejor comunicación con nuestra audiencia y poder transmitirle nuestro engagement, muchos piensan que las redes solo están para el autobombo y comprar una notoriedad que no son capaces de conseguir por mérito propio.
Final del cuento: el mensaje, como bien señalas, es contraproducente: solo logran transmitir la falta de talento propio para tener seguidores genuinos.
El gen del problema radica en la creencia popular que es mas eficaz la cantidad que la calidad.
Desgraciadamente en el mundo del Social Media, está lleno de pícaros, de vende humos , que socavan la confianza de los usuarios en las redes.
Fernando, Pablo, está muy bien el análisis, pero sabéis perfectamente que esto no tiene ningún sentido para Sánchez. No gana nada teniendo 200 RT en lugar de 150 por tweet. Es evidente que no tiene sentido que tire piedras contra su propio tejado. Y lo sabéis porque conocéis las redes.
Y por cierto, si sabes como dices en un comentario que esto es cosa de un particular, no está bien que critiques al PSOE en la noticia. Deslizas que es cosa de Sánchez y de su equipo cuando tú mismo reconoces ahora que sospechas que no lo es. Eso no está bien. Y lo sabes jajajaja
Me quedo con esto «dos de cada tres euros proceden de dinero públibo»
Muchas gracias por este artículo, la verdad es que leyéndolo no puedo sino extrañarme como cada vez que un sector está avanzando en esto de las nuevas tecnologías, es más fácil encontrar la trampa. Yo pertenezco al sector jurídico donde estos temas no están tan avanzados, lo cual ya no se si es bueno o es malo, 😉
Un abrazo