¿Pasas dos días eligiendo tu foto de perfil y pones «todavía» con «b»?

Quienes escribimos en internet tenemos muy presente a Fundéu, la Fundación del Español Urgente. ¿Y eso qué es…? Como dice la Wikipedia, una fundación cuyo principal objetivo «es velar por el buen uso del idioma español en los medios de comunicación, en especial los informativos, y cuenta con el asesoramiento de la Real Academia Española, cuyo director, Darío Villanueva, es a su vez el presidente de la Fundéu BBVA«.

Personalmente, entro en las webs de la RAE o de Fundéu casi todos los días, siempre para consultar alguna duda sobre ortografía o sobre significado o uso de alguna expresión. Por eso me hizo ilusión que hace poco me llamaran de Fundéu para pedirme que fuera a una reunión con un grupo de 8 o 10 blogueros en su sede.

Allí vi a blogueras y blogueros que, como yo, escriben un blog personal o manejan blogs de instituciones. En mi caso, además de este blog, dirijo y escribo en blogs de varios clientes de Goodwill, la agencia de comunicación de la que soy codirector con mi hermano Javier.

Además de Fundéu, también nos citaba UniCo, la Unión de Correctores. ¿Para qué nos sentaron? Tal como nos explicó el coordinador de Fundéu, Javier Lascurain, «para muchos ciudadanos, su referencia en el lenguaje son los medios de comunicación. Y cada vez más, otro tipo de medios, como los blogs. Si conseguimos que el español de los blogs y las redes mejore, estaremos haciendo una buena labor«. Por eso, Fundéu y Unico se están acercando a los blogueros para conocer cómo trabajamos y, de ahí, extraer aprendizaje que les sirva para su labor de mejorar el uso del lenguaje en la sociedad.

Marina Ferrer, de la Unión de Correctores, nos resumió la labor de los asesores lingüísticos. Hacen una lectura atenta, entrenada e imparcial de los textos. Porque, como dijo el sabio historiador del siglo XVI Andreas Schottus, «cuando leemos el trabajo de otros tenemos los ojos de un lince. Cuando leemos el propio, somos ciegos como topos«.

Hablamos mucho y coincidimos en que a quienes escribimos en blogs, y pese a que redactamos como pollo sin cabeza, nos preocupa cuidar el lenguaje. Para los periodistas, que tenemos el idioma español como herramienta, es más natural; pero para muchos blogueros, que han llegado a escribir como consecuencia de su conocimiento en temas especializados -blogueros de decoración, de cocina, de jardín, de tecnología, etc.-, el acercamiento al buen uso del lenguaje no siempre es fácil.

Como subrayó María Llanos -directora editorial adjunta de Weblogs-, hay blogueras que son matronas con un alma de comunicación y cuyo contenido es mucho más valioso que el de un periodista que cuenta lo que le ha contado una matrona.

Me gustó la reunión, en la que también participó mediante Skype el profesor José Luis Orihuela, una referencia en la red. Y me acordé de mi hermana Sonsoles, filóloga, a la que Telemadrid despidió hace más de 20 años porque sintieron que su puesto no hacía falta. Sí: «no hacía falta» ¿? Triste camino que siguieron muchos medios, más preocupados por la cantidad que por la calidad.

También me acordé del chiste aquel del consultor de Prais Guaterjaus Cupers, un clásico para quienes despreciamos el uso del inglés como absurdo símbolo de distinción.

«Tus palabras son tu imagen«, fue el eslogan del tercer congreso de correctores, que hicieron en Madrid el año pasado. O como dijo alguien, ¿te pasas dos días eligiendo la foto de tu perfil…y pones «todavía» con «b»?

Os dejo aquí mis reflexiones sobre el uso que hago del lenguaje y y sobre cómo trabajo cuando escribo para este u otros blogs, por si te resultan de ayuda o te apetece compartir las tuyas en los comentarios:

  • Solución de dudas. Cuando tengo dudas, entro siempre en la web de la Rae. Al menos lo hago una o dos veces por post. Y también busco mucho en Fundéu para confirmar expresiones o uso de mayúsculas (ej. febrero, Navidad…).
  • Blogueo a diario. Entre unas cosas y otras, escribo uno o dos artículos al día (a veces para este blog y otras para blogs institucionales). Y en el caso de mi blog personal, tengo difícil planificarme: el otro día, por ejemplo, escribí un post a las 23h y lo terminé publicando sobre la 1,05am, porque era de un tema de actualidad y no podía dejarlo para el día siguiente, que no hubiera tenido el tiempo de hacerlo.
  • Número de palabras por entrada. Nunca establezco un límite de palabras en los artículos, ni en los blogs profesionales ni en el personal. Un buen artículo tiene las palabras que tiene que tener para contar lo que cuenta. Los hay de 500 palabras y de 1.800. Menos es más, claro; y si un post es corto, tendrá más comentarios de lectores que lo completen con su visión, y será más compartido porque la gente aprecia aquello de “lo bueno, si breve…”. Pero un post largo puede ser viral si lo que cuenta es interesante. De hecho, hay veces en las que es muy necesario que el post sea largo para que en él quepa la narración completa de lo que sea…
  • Me influye mucho lo que dicen los lectores; y lo que más, lo que me dicen mis cercanos, que son los que más críticas destructivas me hacen ;). Mi mayor defecto es que debo ser más conciso.
  • Antes de publicar, reviso los textos de manera enfermiza. Es un perfeccionismo que necesita psiquiatra ;). Miro, leo, releo, cambio expresiones…tengo artículos en los que el sistema de WordPress me ha contabilizado más de 50 versiones distintas (por cambios que he ido introduciendo). Es en esas revisiones cuando más miro dudas en RAE o Fundéu.
  • Plataformas de trabajo: escribo en WordPress y Word. Si es para mi blog, voy directamente a WordPress. Y si es para cliente, antes lo trabajamos siempre en un Word.
  • Buscar foto. Una vez que tengo una entrada del blog, a veces me lleva más tiempo aún buscar una foto que tenga el formato que necesito en orientación (horizontal, etc.), y que represente bien la idea que quiero compartir. Unos días quiero una imagen que sea evocadora de algo, otros que sea periodísticamente interesante y otros, que diga lo que el texto solo insinúa de forma irónica, como la de esta entrada.
  • El buen uso del lenguaje es clave, tanto en blogs personales como corporativos. Llevo toda la vida viviendo de ello y disfrutando con su aprendizaje y su cuidado. Y aunque voy aprendiendo, soy y seré siempre alumno.

Pablo Herreros

Pasé 25 años ayudando a grandes marcas en su comunicación. Aprendí algo valioso: la transparencia es una gran oportunidad para tener negocios rentables y sostenibles. Trabajé en comunicación digital, blogs y marketing de influencia, y por el camino me la jugué por defender la ética. Aprendí que nadie es más poderoso que quien tiene principios, y decidí hacer de ello mi camino… Hoy doy formación y conferencias sobre sobre cómo orientarte al cliente gracias a los valores en la era digital. Además acabo de lanzar un curso digital para que hagas marketing de influencers con éxito. Y soy consultor y mentor: puedo ayudarte a poner la ética como timón de tu empresa para que así conviertas a tus clientes en fans.

Comments 8

  • Fernando12 enero, 2016 at 10:10

    Leyendo tu post me ha entrado la duda de las mayúsculas y minúsculas después de puntos suspensivos y he tenido que entrar en fondeu a buscarlo. Geniales recomendaciones.

    Un saludo!

  • Reyes12 enero, 2016 at 12:32

    Me alegra saber que no soy la única «loca» de la corrección. 😉

  • Elena Noriega12 enero, 2016 at 15:39

    Me vi totalmente reflejada. ¡Casi es como si lo hubiese escrito yo! (tú mejor, claro, que por eso aprendo siempre de tus textos). Te sigo desde México.

  • Piluca Lafuente12 enero, 2016 at 15:47

    Una colección de pensamientos muy acertada, pero creía que ibas a incidir mas en el tema de las faltas de ortografía. He decidido, quizá de forma drástica, dejar de leer y/o valorar artículos, posts o lo q sea, si tienen faltas de ortografía. La corrección lingüística es importante pero, la ortográfica, vital.
    Creo q todos deberíamos revisar siempre lo que publicamos. Que una falta puede tener cualquiera (se va el dedo), pero muchas…….
    Un abrazo

  • Daniel Iván Alés Arjona12 enero, 2016 at 16:08

    El problema no es solo el poco conocimiento de alguna gente a la hora de escribir, si no que si escribes mal hay mas gente que te responde en el blog. Por aquello de «Vemos la paja en el ojo ajeno, y no vemos la viga en el nuestro».

  • Jaime12 enero, 2016 at 21:04

    Escribir correctamente es una muestra de respeto a las personas que leen tus textos y eso siempre se agradece. Lo contrario también es aplicable en el sentido opuesto. Yo leo y releo mis entradas en Facebook antes de publicarlas e incluso así, si pasados unos dias descubro alguna falta, la corrijo. Las faltas ortográficas saltan a la vista (literalmente); por eso procuro evitar leer mensajes que recibo en el lamentable idioma de los SMS, wasaps y demás. Si se acostumbra uno a leerlo mal escrito, con el tiempo lo escribirá mal.

  • ¿Pasas dos días eligiendo tu foto de perfil y pones “todavía” con “b”?13 enero, 2016 at 12:09

    […] ¿Pasas dos días eligiendo tu foto de perfil y pones “todavía” con “b”? […]

  • Laura Elena Vivas16 enero, 2016 at 21:02

    Qué envidia me has dado Pablo!! A mí me flipa Fundeú, el otro día incluso escribí un tuit citándolos y pidiéndoles trabajo 😀
    Que tu labor sea cuidar algo tan bonito como el idioma me parece precioso. Yo no podría escribir sin la app de la RAE y a Fundeu la busco cada dos por tres y les consulto cada cierto tiempo.
    ¡Qué chula tu reunión!

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