Este libro es un antídoto contra CUÑAOS

¿Me puedo sentar a desayunar contigo?

Era mi primer día en Miami. Aquel sesentón fornido había sido tan amable al recomendarme zonas para correr por el barrio, que ni lo dudé. Y cuando me di cuenta, me había salido un CUÑAO en el desayuno. Al bueno de José Luis Cuerda le salía un hombre en el bancal y a mí, mira tú, me había salido un auténtico CUÑAO entre los cereales. Qué poco tardé en acordarme del libro de Enrique…

Scott -así se llamaba- era militar retirado, nació cerca de Nueva York y me contó todo sobre su vida, familia, creencias… Yo lo escuchaba -me he dado cuenta de que cada vez disfruto más de escuchar a cualquier persona, en inglés o en español, y empatizo con sus cosas, esté de acuerdo o no- y metía algún apunte corto.

Le reía sus chistes -de cuñado- y le hacía otros que le hicieran reír. Tan a gusto estábamos, cada uno a su manera, que le dije que me tenía que ir a un CVS a comprar unas cosas y me pidió acompañarme para charlar andando juntos otros 40 minutos. Después de hora y media, yo lo sabía todo de él y de sus certezas.

Porque un CUÑAO solo tiene certezas, nunca una duda. Era un buen hombre. Si no, no le habría dado carrete. Pero me reí cuando, al separarnos, repasé y pensé: «No me ha preguntado una sola cosa sobre quién soy yo o qué me trae a este hotel de Miami«.

Le hice bromas sobre cómo había convertido a su perro salchicha en su único soldado; lo llevaba manu militari, era cómico verles relacionarse con esa jerarquía tan estricta. Y él mostraba un orgullo del can como el de un padre que presume de su hijo casadero…

«Cuánto necesita este hombre leer el libro de Enrique«, pensé. Porque además presumía de llevar toda su vida leyendo e informándose. Recordaba a esas personas que chulean en una entrevista a pie de calle en televisión de leer muchos libros y cuando les preguntan, no recuerdan uno solo. Pero no, aquel hombre no necesitaba leer nada porque nada le iba a sacar de sus creencias.

¿Cuáles eran? Negacionismo puro de todo lo que la ciencia ha demostrado. Desde el destrozo del planeta a la realidad de que los coches eléctricos y la descarbonización de la economía son el único camino. Y todo lo negaba con esa aplastante seguridad que da la ignorancia.

Viviendo en el futuro, un libro valiente lleno de aprendizajes

Cuánto me acordé de Enrique Dans… pues hacía pocos días que me había terminado su libro, Viviendo en el futuro. Y como tú no eres CUÑAO -ya me has demostrado que leer, sí lees- te tengo que agarrar fuerte de las solapas y decirte: Léetelo, cómpratelo, pídeselo a tu vecina la del quinto. Es urgente.

Comprar libro de Enrique Dans, Viviendo en el futuro¿Por qué? Es el libro más valiente que he leído desde hace mucho tiempo. Conozco bien a Enrique, tengo la suerte de que me regale su amistad -y hasta el epílogo y la presentación de mi primer libro-. Pero soy muy objetivo. De hecho, lo llamé para felicitarle y le dije lo que te digo ahora a ti: «no estoy de acuerdo con algunas de tus opiniones, a veces te veo demasiado duro en algún planteamiento«.

Pero el libro de Enrique Dans es extraordinario, justo porque el autor opina a pecho descubierto y con toda crudeza. Mete el cuchillo en todos los temas incómodos y necesarios que nos va a tocar abordar para llegar a tener un futuro. Y no se corta jamás. Es insobornable. Eso no tiene precio.

Dans es ese amigo que nos dice que vamos a un precipicio mientras los demás ríen y bailan con una orquesta que está a punto de caer con todos nosotros detrás. Arranca el libro con una bofetada tan dura a la absurda parsimonia de todos ante el riesgo de quedarnos sin planeta, que te quedas con los ojos pegados. No pararás de leer.

Y no es lo que Enrique Dans opine. Las opiniones de su libro puedes o no compartirlas. Incluso si no lo haces, verás que quizá lo más valioso esté en las cientos de fuentes y enlaces -léelo en ebook si quieres bucear mejor en ellos- que respaldan, coma por coma, su realista visión.

El libro también es ilusión, magia, cuando entra a contarnos cómo será la vida futura gracias a la tecnología, cómo disfrutaremos más y trabajaremos menos, cómo tendremos una salud más cuidada gracias a los nuevos gadgets, cómo viviremos mejor en las ciudades…

Con su visión de la educación no coincido en todo, pues él es un radical defensor de que los niños usen todo tipo de aparatos casi sin límite -bueno, aquí pone muchos matices que no caben en un post- y a mí me da la sensación de que un aprendizaje en parte más analógico despierta más la creatividad.

Comprar libro Viviendo en el futuro, de Enrique Dans

En resumen: te recomiendo mucho que compres el libro de Enrique Dans Viviendo en el futuro, Claves sobre cómo la tecnología está cambiando nuestro mundo (Deusto, 2019). Te abrirá la mente, te hará entender mucho mejor lo que nos viene, te ayudará incluso a orientarte en tu carrera. Y sobre todo, compra varios y regálale uno a cada CUÑAO de tu vida, que todos tenemos alguno. A ver si les da por leer y conseguimos que, por una vez, dejen de cuñadear y nos ayuden a mejorar el mundo ;).

Pablo Herreros

Pasé 25 años ayudando a grandes marcas en su comunicación. Aprendí algo valioso: la transparencia es una gran oportunidad para tener negocios rentables y sostenibles. Trabajé en comunicación digital, blogs y marketing de influencia, y por el camino me la jugué por defender la ética. Aprendí que nadie es más poderoso que quien tiene principios, y decidí hacer de ello mi camino… Hoy doy formación y conferencias sobre sobre cómo orientarte al cliente gracias a los valores en la era digital. Además acabo de lanzar un curso digital para que hagas marketing de influencers con éxito. Y soy consultor y mentor: puedo ayudarte a poner la ética como timón de tu empresa para que así conviertas a tus clientes en fans.

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