Marketing de influencia: ¿Cuántos tipos de influencers hay?

¿Qué tipos de influencer hay? ¿Cómo se clasifica a los influenciadores? Hay muchos tipos de influencers que pueden ser interesantes para hacer con ellos acciones de marketing de influencia desde las marcas. Una de las cosas que te viene a la cabeza cuando desde tu marca quieres hacer colaboraciones de marketing y publicidad con influencers es: ¿Y cómo clasifico a esos influyentes? ¿Los dividimos en función de su número de seguidores? ¿Por el tipo de contenido que publican? ¿Por la red donde son más influyentes?

Según el contenido que comparten, hay influencers de moda y tendencias, tecnología, belleza, deporte, yoga y meditación, comida saludable, recetas, humor y entretenimiento, gamers, foodies, fotografía…

¿Según la red en la que más influye cada uno? Podemos clasificarlos en instagramers, youtubers, tuiteros…

¿Y si clasificamos a los influenciadores por el tamaño de su audiencia? De menos a más, serían:

Nanoinfluencers: son influenciadores creíbles y cercanos

Eesos alrededor de los 1.000 seguidores, que son mucho más creíbles porque no tienen seguidores, sino amigos. Interesa hacer acciones con ellos cuando queremos transmitir cercanía, lo que pasa es que la contrapartida es que si queremos llegar a grandes audiencias, tendríamos que gestionar muchísimo más trabajo que si contratamos a un solo influencer que tenga, pongamos, 100.000 seguidores. Pero los nanoinfluencers tienen a favor que solo promocionan algo en lo que creen porque, si no, sus seguidores -muy cercanos- se lo echarían en cara rápidamente…

Microinfluencers: especialistas en un área de conocimiento

Alguien que goza de cierto crédito en un terreno determinado y que tiene de 10.000 a 100.000 seguidores (clasificación tan flexible como cada uno quiera, las cifras no están escritas en piedra…). Son personas que no eran famosas y que se han hecho conocidas gracias a lo que comparten en la red, desde un nutricionista que publica consejos sobre cómo alimentarse y recetas, a un periodista o un bloguero de viajes cuyos artículos o vídeos son vistos y apreciados por miles de personas. Es muy rentable hacer acciones con ellos si su ratio de engagement es alto. Es decir, si sus seguidores confían en lo que dice y si comentan y generan debate en torno a ello. Vaya, que tenga de verdad cierta influencia, algo que se mide con herramientas y con olfato y sentido común (sí, ese bien escaso ;).

Social media influencers: de las blogueras de moda a un youtuber

Denomino así a esos microinfluencers que crecieron hasta convertirse en ‘famosos de Internet’. En muchos casos, hay personas que comenzaron siendo completos desconocidos y que, gracias a que sus contenidos gustan, se han ganado cientos de miles de seguidores. A veces más que personas famosas. Es el caso de las blogueras de moda (ej., Dulzeida) y de los youtubers que empezaron de cero y hoy pueden tener audiencias mayores que las de muchos canales de televisión. Suena muy loco pero es así. Estos son perfiles interesantes pero con audiencias tan grandes que no son nada especializadas sino muy generalistas.

¿Es útil hacer acciones de marketing de influencia con ellos? Claro, pero depende: si tu marca es de relojes de lujo, no contrates a un Youtuber como Wismichu porque llegarás a millones de personas pero tirarás el 90% de tu presupuesto en que te vean chavales de menos de 20 años, que no son compradores de tu producto. Otro tema delicado a tener en cuenta en estos influencers es que son tan visibles, que son el tipo de influencer al que más recurren las marcas. ¿Y eso es malo? No, solo que están saturados de publicidad y a veces les pasa lo del chiste aquel de la televisión:

“Oiga, que se les ha colado un trozo de película entre los anuncios…” :-).

Profesionales famosos por su trabajo

Si salimos de internet, están los influyentes que eran ya personas reconocidas por su trabajo y que han extendido su influencia a la Red. Ahí encajan desde abogados o periodistas reconocidos a o escritores. ¿Pueden ser buenos embajadores para una marca? Claro, lo llevan siendo toda la vida en anuncios de televisión y revistas. Son un clásico.

Famosos de medio pelo

Aquí entran los típicos machirulos de hombres, mujeres y hermafroditas. Personajillos sin oficio ni beneficio pero que, al salir alumbrándonos con sus bíceps y su culturón en programas de televisión masivos, acumulan cientos de miles de seguidores. ¿Pueden ser buenos prescriptores para alguna marca? Quizá no sirvan para promocionar un concierto de ópera pero sí para una marca de proteínas para deportistas, por ejemplo ;). Para cada roto hay un descosido…

Celebrities

Esos famosos que son requeteconocidos y que además han abierto sus perfiles en la red, desde futbolistas de élite a ganadores de medallas olímpicas, modelos, cantantes y estrellas de cine, o incluso políticos. ¿Se pueden hacer acciones con ellos de marketing de influencia? Lo sabes de sobra: si se llama Rafael Nadal, es una joya, y si se llama “futbolista que conduce a 200km/h y le retira el carné la Policía”, aléjalo de tu marca todo lo que puedas ;).

Altas personalidades

Por supuesto, también son influyentes las altas personalidades del Estado. Incluso, aunque no tengan perfiles en redes sociales. Un ejemplo: si fueras una marca de moda de mujer, ¿quién querrías que llevase tus vestidos? Imagina que un día se pone uno de ellos la reina Letizia o Michelle Obama. ¿Influiría eso sobre tu marca? Igual sería la mayor suerte de tu vida, y puede que hasta se agotase el modelo en las tiendas de todo el planeta. Da igual que no tengan redes sociales o que no compartan tu vestido en ellas: se les hacen tantas fotos en cualquier evento público, que tu vestido ocuparía miles de espacios en medios de comunicación de todo el mundo y redes sociales.

Como ves, hay muchas formas de clasificar a los influencers, y cada uno puede hacer esos grupos con los filtros y subfiltros que prefiera (Ejemplo del campo de la nutrición: nutricionistas, cocineros, cocineros amateur, deportistas que recomiendan nutrición, nutricionistas sin título que se hicieron expertos de forma autodidacta…).

Y a ti, ¿te convencen estas formas de clasificar a los influencers? ¿Se te ocurren otras? ¿Incluirías más categorías en las clasificaciones por tamaño de audiencia?

Pablo Herreros

Pasé 25 años ayudando a grandes marcas en su comunicación. Aprendí algo valioso: la transparencia es una gran oportunidad para tener negocios rentables y sostenibles. Trabajé en comunicación digital, blogs y marketing de influencia, y por el camino me la jugué por defender la ética. Aprendí que nadie es más poderoso que quien tiene principios, y decidí hacer de ello mi camino… Hoy doy formación y conferencias sobre sobre cómo orientarte al cliente gracias a los valores en la era digital. Además acabo de lanzar un curso digital para que hagas marketing de influencers con éxito. Y soy consultor y mentor: puedo ayudarte a poner la ética como timón de tu empresa para que así conviertas a tus clientes en fans.

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