Buenas noches, bienvenidos…

…gracias por estar aquí. Vuestro impulso nos hará seres eléctricos…

Tomo prestado este enérgico comienzo de la canción ‘Bienvenidos’, de Miguel Ríos, para saludaros en mi bautizo de esta nueva bitácora, diario en internet, blog…o como queráis llamarlo.

Aunque la verdad es que quizá mi primera entrada debería mejor titularse ‘Perdón por llegar tan tarde’, pues dada mi trayectoria y mi natural inclinación a internet -compré mi primer billete en la Red hace más de 10 años, monté una web hace más de ocho, etc.,- debería haberme lanzado a escribir un blog hace siglos…

Pero en fin, no voy a empezar ya disculpándome por lo que pudo ser y no fue, pues me apetece mucho más explicar por qué ahora decido iniciar un pequeño compromiso con aquellos y aquellas que tengan el mal gusto de seguirme en adelante en mi periplo bloguero. Allá voy…

Comienzo este blog hoy con muchos propósitos en la cabeza que no voy a detallar pero quizá sí resumiré: me propongo, con humildad, aportar una visión fresca y libre del sector de las agencias de comunicación en el que tengo la suerte de trabajar. Seré crítico con lo mal que lo hacemos en muchas ocasiones las agencias, con lo absurdos que son algunos de nuestros comportamientos hacia los medios, con la falta de sensibilidad periodística de algunos clientes y, por supuesto, con los malos hábitos que veo también en los periodistas de los medios.

¡Adiós, inaugura un blog para convertirlo en una máquina de regañar! En absoluto. Sólo quería subrayar que, aunque el blog pretende abordar temas relacionados con mi día a día profesional -la comunicación-, procuraré no hacerlo desde la complacencia y la loa permanente de todo lo propio. Lógicamente, buscaré ser ameno y llenar mis entradas de energía positiva; intentaré provocaros curiosidad y, principalmente, entreteneros, pues será mi forma de pagaros por seguir mis futuras locuras blogueras…

¿Sobre qué escribiré? Pues sobre todo aquello que me suceda en mi trabajo y que crea que puede ser interesante compartir con vosotros, seáis o no miembros de la tribu periodística. Así que, atendiendo a que mi público pueda ser heterogéneo, buscaré no ser técnico sino didáctico, y volcar aquí la forma sencilla y pedagógica de escribir en internet aprendida de Enrique Dans y otros ilustres blogueros a los que llevo tiempo siguiendo (perdonad que no cite más referencias, prefiero no dejarme a nadie por el camino).

En definitiva, y cerrando esta primera entrada, me daré por muy satisfecho si consigo que mi madre -estarás contenta con la cita, ¿no, Rosita?-, me lea y, pese a su madura juventud y su falta de relación con nuestra actividad, comprenda que esa Goodwill a la que sus hijos Javier y Pablo dan su tiempo, no es una agencia de publicidad. Sí, sí, amigos y amigas, es duro que tu propia madre no sepa a qué te dedicas… Y más aún que, cuando algún conocido te pregunta por la noche, en lugar de contarle que tu trabajo consiste en gestionar las relaciones con los medios de tus clientes, procuras cambiar de tema y contestar eso de “soy periodista pero me dedico a una historia muy rara, mejor hablemos del tiempo..”.

En fin…Ñoras, ñores, ‘comunicación se llama el juego’. Gracias por leerme, y sed muy bienvenidos a mi casa. Que suene la música…

Pablo Herreros

Pasé 25 años ayudando a grandes marcas en su comunicación. Aprendí algo valioso: la transparencia es una gran oportunidad para tener negocios rentables y sostenibles. Trabajé en comunicación digital, blogs y marketing de influencia, y por el camino me la jugué por defender la ética. Aprendí que nadie es más poderoso que quien tiene principios, y decidí hacer de ello mi camino… Hoy doy formación y conferencias sobre sobre cómo orientarte al cliente gracias a los valores en la era digital. Además acabo de lanzar el mejor curso digital del mercado para que hagas marketing de influencers con éxito. Y soy consultor y mentor: puedo ayudarte a poner la ética como timón de tu empresa para que así conviertas a tus clientes en fans.

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