Pastillas contra el dolor ajeno: sé generoso y baja a tu farmacia

¡Qué alegría me ha dado comprar un medicamento tan importante! Vengo de una farmacia en la que, tocándome el pecho, he soltado a bocajarro: «Me duele aquí, quería pastillas contra el dolor ajeno». La farmacéutica, entendiendo la broma, me ha dado estas dos cajitas de pastillas contra el dolor ajeno…