Tranquiliza con neuroemoción

Cuando te dicen que te tienen que operar para curarte, puedes sentir miedo. Si el doctor que te da esa noticia se sienta a tu lado en lugar de estar separado de ti por una fría mesa, te está ayudando a recibir su apoyo y a afrontar lo que venga después mucho más tranquilo.

Si cuando entras en el quirófano tumbado en una camilla, en lugar de un techo ves un cielo azul, tu cerebro gana paz y tú vuelas con tu mente al lado de las emociones positivas, viajas desde la neuroemoción a un lugar feliz.

No, no son chorradas: diseñar un camino mejor y una forma distinta de hacer las cosas que conduzca emocionalmente al cliente, en un hospital o en una tienda, es ayudarlo a vivir un momento inolvidable.

Tranquiliza con neuroemoción