Enrique Morente: homenaje

«¡Ay! Pobre del hombre que espera p’a que le digan que no»…Así dice una vieja letra de fandangos que cantó este verano Enrique Morente en el Festival del Cante de las Minas (La Unión, Murcia). Y así le ha pasado estos días al gran artista y a su familia: que han esperado para que al final la vida les diga que no pudo ser. He admirado a Morente porque además de ser un gran conocedor del flamenco, se desgañitó abriendo nuevos caminos; como a Camarón, a Morente los puristas le criticaron sus innovaciones en vida y seguro que, como al genio de la Isla, le vendrán mañana esos mismos flamencólicos a alabar su legado revolucionario.

Morente era un artista gigante y una de esas pocas personas de las que todo el mundo hablaba siempre bien, como del gran maestro Chano Lobato. Tuve la suerte de disfrutarlo en directo muchas veces; la última, la noche del pasado 6 de agosto en el maravilloso mercado de abastos de La Unión. Y grabé este vídeo con tan pobre imagen pero en el que se escucha su cante tan impresionante como siempre, que espero sirva como pequeño homenaje. Canta por malagueña y rondeña dos letras premonitorias (una, con la que empecé el post, y otra, con la que lo termino).

Al terminar la actuación aquella noche tuvimos la suerte de felicitarlo y me dio toda la impresión de que era, como decían, un tipo con esa sencillez que sólo tienen los grandes. Os recomiendo que veáis la presentación tan cariñosa que aquella noche le hizo Juan Ramón Lucas, que le tenía verdadero afecto, como todos los que lo trataron. Se ha ido el artista pero esperemos que, como cantó él en esa copla, vuelva pronto:

Yo vuelvo por mis alas, dejadme volver.

Quiero morirme siendo amanecer.

Quiero morirme fuera del ayer.

Dejadme … dejadme…dejadme retornar…

dejadme…dejadme volver.

Nota: sí, este blog es de comunicación; pero como saben quienes lo siguen de hace tiempo, muy de vez en cuando os endilgo alguna entrada sobre flamenco. Y hoy, por desgracia, tocaba :(. Foto prestada por Alterna2

Pablo Herreros

Pasé 25 años ayudando a grandes marcas en su comunicación. Aprendí algo valioso: la transparencia es una gran oportunidad para tener negocios rentables y sostenibles. Trabajé en comunicación digital, blogs y marketing de influencia, y por el camino me la jugué por defender la ética. Aprendí que nadie es más poderoso que quien tiene principios, y decidí hacer de ello mi camino… Hoy doy formación y conferencias sobre sobre cómo orientarte al cliente gracias a los valores en la era digital. Además acabo de lanzar un curso digital para que hagas marketing de influencers con éxito. Y soy consultor y mentor: puedo ayudarte a poner la ética como timón de tu empresa para que así conviertas a tus clientes en fans.

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